martes, 9 de marzo de 2010

ELECTROCHONGO EN LA FIESTA EN EL CAMPO

Resulta que después de Guebara, los chicos de la FIesta en el Campo me habían dicho de tocar en su campo. En medio me fui de vacaciones a Mardel, y después regresé, renovado, para tocar en la fiesta, que me invitaron Juliet Y el Vikingo.

Después de muchas disquisiciones, llegué a la conclusión de que iría en el auto con Hernan, como para ir más tranquilos. Pasó a buscarme tipo 12, e íbamos tranquis, yo había estudiado el camino. Era como pasando La Plata, en un lugar tipo Los Hornos. Nos metimos en un camino que no tenía luz, rodeado de juncos, íbamos rápido, y salen de atrás de los juncos unos perros enormes "LOBOS!" grité, aterrorizado. Eran unos perritos de esos que les ladran a los autos.

Llegamos al campo, era re lindo el lugar cómo lo armaron y todo, en medio de un lugar re de paz.

El escenario era chiquito, sobre un acoplado de un camión campestre. Ahí estaban Fingervodoo y Juan Romero, pasando música

Había algo de gente, bastante esparcida, era una noche fresca. "va a estar jodido cantar en calzitas con este fresco al aire libre, che", pensé.

En eso, me alcanzan un fernecito como ir tomando algo, y arrimamos las cosas al escenario. Mucha charla con Eliana Urbina al lado del piletón, y armamos todo en un pedo, realmente rápido. No sabía lo que me esperaba.

Cuando largamos el primer tema, la pista estaba acelerada, no sé por qué extraña causa, estaría acelerada. Me fijo en la notebook, y le saco este problema. Largamos bien. Esta vez la pista se iba de un parlante a otro, como si un cable estuviera falseado, o algo. Acomodo mis cables para asegurarme de que ese no sea el problema. Persistía.

Largo definitivamente, y sí, con miles de problemas sonando, así que así como venía todo, tuve que seguir. En un momento creo que el Vikingo me dice que el problema era de mi laptop, pero me extrañaba, porque estuve toda la semana ensayando con la misma laptop sin problema alguno, así que no sabía, seguí asegurando todo, subiendo lo más que podía los volúmenes. El me acusó de que la laptop no tenía mucho volumen. Pucha. No sabía qué hacer, parece que en su consola no tenía más ganancia. Tengo que arreglar ese problema de volumenes, porque a veces sucede que la laptop no entra con buen volumen a la consola, y eso es un tema en cualquier lugar.

Seguimos el show, había gente que respondía bien, y gente que respondía más o menos, qué se yo, lo seguimos, como se podía. Me pegaba una luz en la cara, tenía juncos en la cabeza, veía poco lo que sucedía para afuera, je. Aparte, si me iba para adelante en el escenario, pisaba un lugar donde me daba medio una patada el fierro (como que en la parte de adelante del acoplado era de metal, y al tocarla, sentía que el micrófono me estaba por electrocutar) así que no me hice muy el loco ni me tiré al pasto. Por otro lado creo que el cable no llegaba ! trashísimo! Hice algunas poses por ahí. Hernan tenía el inalámbrico, así que él sí pudo saltar del escenario y caminar por ahí. Volvió. Me dijo que estaba todo bien, que desde abajo se escuchaba bien, que el problema se sentía en el escenario. Pucha. Y yo que estaba con el humor medio arruinado porque sentía que el show era un loco mal.

Seguí el show, aun sin casi escuchar mi voz por los altoparlantes, pero sí me escuchaba en el aire, como cuando ensayo sin micrófono. Así que creo que no desafiné tanto.

Terminé el show con un Tengo Onda con poca onda, en parte porque un poco la cuestión del sonido me había desconectado en cierto modo, y la verdad que no sabía si hacerlo o no, ese tema. Y alguien del público me gritó "ponele onda, fok". Pucha, qué se yo, a veces no sé qué hacer. Me bajé del escenario refunfuñando como un niño ofendido, por más de que sabía que todos habían hecho lo mejor posible, y que nada, no fue un problema de una dimensión tan grande como la que yo le había adjudicado. En todo caso, no tenía sentido seguir dándole vueltas al asunto, sino disfrutar de la fiesta y del momento, que era algo lindo. Así que a eso me encomendé, desarmé todo, y seguimos con la fiesta, charlando con el Vikingo y Juliet, que me mostraban unas máquinas que tenían en su casa, con las que grabó Virus el disco Relax. Un flash.

Y después, tipo 5.30 nos volvimos con Hernan hacia Bs As, por camino Centenario, donde se veían unas nubes muy rojas. Yo ya estaba tan colgado a esa hora, que entre otras cosas, le dije a Hernan que si pudiera vivir en un planeta que tenga mínimo 3 lunas, lo elegiría, que me aburría que haya solo una luna. Genta no sé qué me habrá contestado. Esa fue la única conversación coherente. Después, hablamos de lo lindo que es el camino Centenario, hasta que pasamos por Abril, y el sueño se apoderó de mí al punto de querer sacarle temas de conversación a Hernan, pensar de qué charlar, y soñar con lo que había pensado charlar, y no charlar nada, porque lo soñaba, y me despertaba a los 5 minutos diciendo "uh, me quedé dormido, no?". Me sucedió eso unas 5 veces, tiempo suficiente como para que ya estemos entrando por Av Entre Rios hacia mi casa. Pucha, una vez que uno quiere ser cortés en un viaje, el cerebro me juega estas pasadas, mirá si cada vez que quiero hablar de algo, me duermo y automáticamente sueño con lo que quiero charlar. En fin, nada. FUe una gran fecha, y todos quedaron contentos, incluso yo, a pesar de los inconvenientes técnicos.

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