martes, 31 de agosto de 2010

16 de Julio Tucuman - Elena


Llegué a Tucumán esta vez de la mano de Jorge Piñero, cantante de ESTACION EXPERIMENTAL, banda indie rock de Tucuman.
Este viaje en micro largó con una desventaja importante, que era que el micro, no tenía calefacción, o no le andaba, no sé. Eran unos días bastante particulares en todo el país. Una ola polar amenazaba con cubrirlo todo de nieve. Por ende, el particular hecho de que no ande la calefacción podía ser algo de relativo gran interés al tener uno que cantar al día siguiente en Tucu. A todo esto yo ya venía un poco picado de gripe, pasteándome a puro Quraplus, entre otras yerbas. En el asiento de al lado tenía a un pibe de la fuerza aérea o algo así, conversamos un rato acerca de lo que hacía (tambien de lo que hago yo, que fue un poco más difícil de explicar). En fin. Hacia las 12 de la noche tenía los pies congelados. A la 1 ya no los sentía. Literalmente mis borcegos y pies se habían consolidado en un solo ente, congelado, gélido, muerto. Yo estaba en la parte de abajo del micro, y aparentemente ahí no era tan grave. Desde arriba bajaban las mujeres con sus bebés tapados con camperas de adultos.

Me tapé los pies con una campera, estaba todo envuelto por todos lados, y así llegué. Una vez q llegué a Tucu, me recibió Jorge, me llevó a almorzar, y luego me volví al Hostel. Hice un poco de trabajo online, y después me eché a dormir largo y tendido, para recuperar un poco el calor. El hostel es de esos medio coloniales, algo depre es el lugar, se llama Hostel Gaucho, y más que gaucho es un poco descuidado, pero bueno. Encima, si había una sola estufa era mucho. Afuera, caía aguanieve. Cagado de frío, dormí vestido, con doble media, todo puesto. Levantarme y darme una ducha fue un esfuerzo de voluntad tremendo. Las duchas dan a un pasillo que da ... al patio. Todo daba a patios, esas casas coloniales eran así. Así que el fresco se metía por todos lados. En eso uno de los chicos de la fabulosa banda HIPERIMPULSO me pasa el contacto de Rayuela, un bar medio bolchevique que estaba a 2 cuadras del hostel. Le doy mi teléfono al dueño, me llama, arreglamos una fecha para el domingo. Regio. paso a ver el bar. Lindo, un escenario tranqui, probablemente para shows acústicos, muchas mesas, hogar a leña, todo muy cálido. Vuelvo al Hostel, que me pasaban a buscar Emanuel con Verónica Girbau para ir a cenar a un lugar que ahora no recuerdo bien el nombre pero que se comía muy rico. Estaban pasando un popurrí de videos ochentosos en el lugar este, del que destaco el remix de Nada Personal que pusieron. Después mandaron un disco de Oasis, que no me gusta para nada, la verdad.
Tipo 12 y algo voy para Elena, pruebo sonido un cacho, muy poquito. Luego los chicos me llevan a conocer Pollock, otro boliche que está por ahí. Luego volvemos a Elena, y tipo cerca de las 3 arranco el show. El lugar no estaba que reventaba, tampoco vacío, pero todos bailaron bastante. Hubo muchos problemas de sonido bastante inexplicables que después parece que el sonidista le encontró la vuelta como al tercer tema (y creo que fui generoso). Creo que en un momento hice algo con la cartera de Vero, como que la usé, quise hacer algo como medio de travesti, algo así. Afuera nevaba. Vino menos gente por la nieve. Parece que es muy raro que caiga nieve en Tucumán, eso habrá espantado algo de convocatoria. Esperaremos al domingo a ver qué onda. El reci culminó bien arriba, como tenía que ser, a las 3.55. A las 4 cerraba el lugar, o al menos la fiesta tenía que bajar su volumen. Aprovecho esos 5 minutos para vender algunos discos a la gente antes de que se vayan todos.

Terminado todo, me alcanzan al hostel, estaba medio rendido, y el frío se hacía sentir. Me voy a dormir, y en la habitación habían otras personas, pero bueno, me metí en la cama y listo. Yo cuando duermo soy medio gracioso porque me pongo tapa orejas para no escuchar y tapa ojos para no ver nada. Como un necio. Pero no lo soy.

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