jueves, 16 de septiembre de 2010

Gastoncito



Mi gato Gastón.
Esta persona felina convive conmigo.
A veces me habla. Saluda a los invitados con maullidos puestos en el mismo lugar donde un humano diría palabras.
Es por eso que lo bautizo como persona felina. El, nació gato. Tiene un poder de entendimiento más limitado que el humano. Los humanos (o al menos yo) entendemos más cosas que los gatos. Pero hasta ahí, tampoco vaya a ser cosa que nos creamos seres superiores ni nada de eso, ojo. Racionalizamos, imaginamos cosas, pero hasta ahí. Juraría que en la calle me encuentro con gente menos inteligente que mi gato, que se cree piola por poder hablar. Hablar.
En el estudio busca superficies más elevadas, sobre las que se duerme. Instintivamente, busca lugares donde estar cerca, pero no encima, ni tampoco le gusta que lo abracen muy fuerte o le den muchos besos. Odia eso. Me gusta que lo odie. Me gusta estrujarlo fuerte por más que odie eso. Pequeño y oscuro, rezonga. Se nota que rezonga.
Se le sube encima a Peter y se le queda dormido en sus brazos. Conmigo intenta hacerlo, pero como generalmente estoy con el teclado cerca, y muevo mucho los brazos, se le acaba la paciencia y se acuesta cerca, pero no encima.
A la noche, tipo 3 de la mañana, viene un amiguito de Gastón a la puerta de mi casa, y charlan desde atrás de la puerta. Unos parlamentos se mandan. A veces abrí la puerta y casi se mete el otro gato.
Pero Gastón prefiere las reuniones sociales. Le gusta la gente. Se le sube encima a la gente. Le gusta que hablen de él, y entiende todo lo que se dice.
Prefiere cuando ensayo tocando el piano, se pone frente a los parlantes, paradito como una estatua, a escuchar. No le gusta que ensaye con pistas muy fuertes.
Cuando llego de viaje, me hace una fiesta, y da largos parlamentos maullados. Vaya a saber qué me quiere contar o decir.
Bueno, creo que nunca hablé de mi gato en el blog, y creo que es buena oportunidad para presentarlo.

1 comentario:

Antonia Cossio dijo...

El gato Gastón es lo más :)