domingo, 17 de octubre de 2010

RIO CUARTO



Es la segunda vez en la vida que vuelvo a Rio Cuarto, después de aquella caótica y divertida al extremo mini gira que habíamos hecho con el Chulo el año pasado.
Esta vez iba en plan solo, a mostrar el disco, la historia era más pequeña en el sentido de que éramos solo yo y Fede Blarmxx moviendo todo e invitando gente al show.
Así, llegué a Rio Cuarto, hasta La Casa Azul, el lugar de comidas del chino, donde dejé las cosas, un viernes a la mañana.
Un frío tremendo. Yo me llevé un gorrito, que en algún lugar lo tengo, de cuero, como una boina, medio esther goris, a eso sumado mi campera de cuero. Era como una Esther Goris de 110 kilos, pero bueh. Es un detalle. El glamour siempre está.
En La Casa Azul no había nadie que conociera, pero eso no importó, me instalé, me sirvieron el desayuno. Esperé a que Fede dé señales de vida, que efectivamente, me llamó y me dijo que me pase x el negocio. Hacia allá fui. Conocí un poco el centro de Rio 4, cosa que la otra vez mucho no pude hacer. Por la tarde, fuimos con la Euge al centro comercial, luego antes de cenar una nota en la radio, y ya tuve que ir al Espacio C C.
La gente llega tardísimo en Rio 4. Tardísimo en términos de horario. Tipo 4 de la mañana habrán 15 personas, capaz a las 4.30 ya hay 200. O bien es algo del Espacio CC, como que es medio after hour.
Entonces así, la gente llegó tarde. Hacía un frío imposible. Hasta adentro del boliche. Costaba que la cosa entre en calor. Al menos para mí, que tenía que salir en calzas a tocar. El show estaba re bien organizado, colgué el vestuario en una percha que encontré, así que nada estaba librado al azar, como sucede en otras locaciones físicas.
Curiosamente, la gente se cantaba todos los temas, y recibió todo con mucha alegría, no recuerdo cuanto duró el show, pero sí que hice varios temas.
Así, desarmé todo, vendí algunos discos, pasé a charlar un poco con el Chino tras bambalinas, anduve un rato con el Fede, y armé todo para viajar a Tucumán, a las 7 salía el micro para allá.
Justo salgo y había un taxi que estaba esperando a alguien que nunca salió, así que lo aproveché y fui volando hacia la terminal de ómnibus. El micro se demoró 45 minutos de la hora que tenía que estar. Arrancaba mal. No saben lo que sería el viaje hasta Tucu.

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