lunes, 17 de enero de 2011

9 de octubre de 2010


Esta vez estaba yendo para Tucumán, para participar de la Bizarre Love Party, una fiesta que se hacía en Francesco, un poco por la primavera, y por la vida. Era gracioso que en una semana toque en 2 fiestas que se llamaban igual, y que no tienen ninguna conexión entre sí, pero bueno, así eran las cosas. Es que soy tan New Order que no puedo parar de tocar en cosas y lugares que no tengan algo que ver con ellos.

Ese viaje fue algo accidentado. Ya por la tarde, yendo al cerro con Gastón que conducía, me volqué agua del mate sobre la mano, y estaba bastante más caliente de lo recomendable para un mate. En consecuencia, estuve todo el tiempo sobre el cerro, mojándome la mano para que alivie la quemadura.
Lo que más recuerdo de la bizarre love party era lo poco que me podía mover durante el show, porque prácticamente tenía a la gente toda encima. Toqué largo y tendido. Estuvo todo excelente en el show.
Después de mí tocaba Fede y su proyecto The Peronist, con su cumbia psicodélica, que estuvo muy bueno. Pero a las 4 cierra todo, lo cual es medio jorobado.
Después de tocar me fui a un hostel que me había reservado el chico de la fecha del día siguiente. Me fastidia un poco tener que entrar a un hostel a las 6 de la mañana, tener que armarme la cama en la habitación a oscuras, tratando de que nadie se despierta, y las camas cucheta de arriba, porque me dan la sensación de que me voy a caer al vacío. Pero lo que más me fastidia de la situación hostel es q todo el mundo está levantándose capaz cuando uno está tratando de arrancar a dormir, y eso me complicaba harto. Aparte de que tenía la obligación de dormir porque tenía el otro show al día siguiente. Pero superados los inconvenientes, pude dormir, tapado con el poncho, porque empezó a meterse la luz del día. La gente de la habitación se despertó viendo a alguien escondido bajo un poncho.
Y encima! los muy mierdas, llamaron a la mina de la recepción a decirle que había un infiltrado en la pieza. Vino la chica, mientras yo dormía, preguntando por un tal Juan Pablo. Yo escuché eso, pero no dije nada, porque me despabilaba mal si le tenía que explicar que yo tenía reserva, y todo eso. Y uno de mis "compañeros" dijo: "debe ser un infiltrado". No escuché nada más, sí, tomé la actitud de no saludarlos ni hablarles durante la corta estadía.
Como me costaba subir y bajar de la cama cucheta, empecé a bajar por la mesita de luz, hasta que en un momento rompí la madera de la mesa de luz, y me clavé un clavo, dejándome un tajo en la pantorrilla bastante gore, cine z. les pedí un alcohol. Los inútiles del hostel no tenían ni un desinfectante. Podría haber sido una desgracia. Me puse alcohol puro, y me sentí Rambo. Ahora lo puedo decir, pero en el momento el dolor era indescriptible.
De bronca, porque iba a seguir durmiendo un rato más, me metí con la pierna lastimada a la cama, y les manché todas las sábanas con sangre. Por inútiles. Luego de eso, fuimos a comer algo por ahí con Emanuel, y después a bar Elena. Me puse las botas altas para que no se vea el tajo que me dejó la mesita de luz maldita esa. Ya no volvería al hostel, porque me iba a quedar en lo de Mateo.
La fecha de Elena fue en un plan mucho más pub, más tranqui, recién a lo último la gente se prendió con el baile, aunque no me molesta que se queden más o menos tranquilos escuchando desde las mesas.
Después de ahí, nos fuimos a Casa Tomada, que era a media cuadra de Elena, como after, donde comí unas empanadas que partían la tierra, y después de eso, me fui con Mateo para su casa, donde me habían preparado una cama en una de sus piezas.
El día siguiente me lo pasé en su casa, tranqui, analizando algunos de sus inventos electrónicos, y preparándome para el viaje a Bs As.

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