lunes, 14 de marzo de 2011

9 de octubre: BIZARRE LOVE PARTY TUCUMAN



Como dije, voy a ir reseñando lo que más recuerde de las fechas pasadas, me quedó colgado reseñar de octubre a diciembre del año pasado, pero todo llega a su tiempo, si bien estamos en marzo y no me he ido perdiendo tanto ( un tanto, dije) con las reseñas más recientes.

Llegué a Tucu el sábado durante el mediodía aprox, y de ahí a la casa de Santiago, a comer unas pizzas y a pasar la tarde. En eso me pasa a buscar mi amigo Gastón, el dueño de Diva, la disco gay más grande de Tucu, que me iba a llevar al cerro tucumano. Alta expedición, llevé el mate, llevé bizcochos, todo para pasar una tarde increíble en el cerro tucumano, situación, que, lógicamente, arruiné, porque me volqué el agua del termo sobre la mano, quemándome fatalmente (estaba hirviendo, desgraciadamente, menos mal que el mate no lo tomé), y estuve todo el ratito mirando al paisaje, lamiéndome y soplándome la mano. Un loco es poco. Gastón me compró un agua fresca para que me eche sobre la mano, y después en la casa de Santiago me dieron una crema, pero era tarde, la mano se me iba poniendo roja, en fin, nada, una cagada.
Igual podía tocar el teclado, lo cual era lo más importante de todo , así que todo bien.

Llega la noche, se arma el boliche, pruebo sonido, llega Emanuel, me trae el pie de teclado, el lugar se llena hasta las tetas, y hay q arrancar sí o sí el chow, así que nada, lo arranco! Fue más desprolijo que otros shows que hice en Tuculandia, en parte creo que era por el poco espacio que había de escenario. Recuerdo que el anterior fue más redondo, más sólido, y acá como que con la disposición de tener que poner la compu fuera del escenario y tener que agacharme, hizo un poco desprolija la sesión, pero me la banqué, la gente lo re disfrutó, y eso no es poca cosa. Así que los problemas técnicos fueron rápidamente olvidados.
Entonces volví hacia el público y eso, charla va , charla viene. Y veo algo que no está bueno, que es cuando se meten los ratis en los boliches a sacar a la gente, yo me pude quedar porque era del staff de la fiesta, pero no está bueno que se metan con cachiporras (sin pegar, pero con la cachiporra en mano) a sacar a la gente, es un asco. Y después el rati anda ofreciendo merca por ahí (no voy a dar nombres, lo presencié).
En eso, la Vero me dice que quiere ir a tomar algo de after, y si mal no recuerdo fui, lo cual fue una pésima decisión, porque me habían dado un hostel para descansar para la fecha del día siguiente. Un HOSTEL! Me indigné, porque lógicamente, llegué a las 7, cuando todos mis "roommates" se estaban levantando, y ya de por sí soy altamente psicópata como para poderme dormir en un lugar lleno de ruidos. Empeoró la situación cuando no encontraba mis tapa ojos para que no me entre la luz, y no recuerdo del todo si en algún momento perdí mis tapa oidos. Un horror, una situación extrema, el fin del mundo, debacle. En eso, agarré el poncho que me había regalado la Vero, y me tapé con eso, para q no me entre luz, y efectivamente, en algún momento dormí.
En un momento me desperté y escuché que mis roomates llamaron a la chica de la recepción que entró preguntando por Juan pablo, llamado del que no me hice cargo, porque bastante me había costado dormir, y si hablaba con alguien me despabilaba, no descansaba, y no estaba bien para el show de la noche. Mis roommates dijeron "hay un intruso ahí en la cama de arriba". Ni me mosquié, si alguno me venía a hacer algún comentario, le daba un ponchazo en la cabeza. Aparte solo veían un gran poncho tapando a un objeto en la cama, ni sabían si era hombre o una mujer grosa.

Me levanté aproximadamente a eso de las 2 de la tarde, o más tarde, no recuerdo bien. Comí una lata de atún, me hice algo de almorzar, y después me iba a tirar a una siesta. Como era una cagada subir por la escalerita de la cucheta esa, empecé a subir y bajar por la "mesa de luz". En una de esas subidas, la tabla de la mesa de luz cedió, y me clavé un clavo en la pantorrilla, dejándome un tajo bien GORE, con sangre y todo, que me dura hasta el día de hoy. Adjunto foto.
Era claramente un viaje accidentado. pero estaba dispuesto a llevarlo hasta lo último, en todo sentido. Me lavé, me desinfecté (con alcohol COMUN, porque en el hostel no tenían desinfectante - no voy a dar nombres de hostel ni nada-), y al no tener gasas en el hostel ni nada, y a sabiendas que era mi ULTIMA noche en ese lugar, agarré y me metí en la cama con toda la pantorrilla sangrando, cosa de manchar bieeeeeen las sábanas. Quedé contento con el espectáculo GORE que quedó tras eso, así que nada, seguí con mi vida normal, me bañé, y me puse las botas largas, así no se notaba la herida. Me puse más y más alcohol. Me sentía RAMBO. El alcohol COMUN te duele hasta los huesos, pero te mata hasta tu propia sangre.
Vamos a ELENA pub, pruebo sonido, luego, voy a cenar con Emanuel y la Vero, y más tarde, tipo 3 toco. No había mucha gente en Elena, costó un poco hacerlos bailar, porque eran unas 30 personas nomás, sin incluir una mesa con unas minas que parece que se habían pensado que era un show de salsa, y en un momento (parece) pidieron que me saquen. QUé VALOR!.
Termino el show, y más que hacer after o algo de eso, me voy a lo de Matiolo, que me alojó en una habitación de su casa para dormir, así que buena onda. Me pasé el lunes viendo algunos de los experimentos de Matiolo, y luego me fui para la estación. Me encontré con un chico que me vio en mi primera presentación en Tucumán, en el 2009, estaba cambiado, más serio, y con camisa, me reconoció, y lo reconocí.
Y back to Buenos Aires!

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